Wednesday, December 15, 2021

COGT 2021 – Décimaprimera y segunda Fechas – Gira Mar del Plata - Última Fecha - Campo Chico

El momento más esperado del año finalmente había llegado. En una gira inédita por la cantidad de concurrentes, los Menores y los Mayores disponían de 10 jugadores cada uno para disputar 2 de las últimas tres fechas del año y, quizás definir el Campeón, aunque también para disfrutar de 3 días de amigos, asado, boliche y un poco de golf.

 

Los Mayores contaban con la inconmensurable ayuda de uno de sus capitanes, que si bien por lesión no podría estar en los links, acompañó al equipo, dispuso las formaciones y se encargó de que cada Mayor diera el 100% del golf que tenía para dar.

 

En el caso de los Menores, solamente la ausencia del querido Marta, quien por fuerza mayor no pudo ser de la partida y a quien el COGT entero extrañó.

 

La cuestión es que seríamos 21. Como siempre un auto de avanzada fue el jueves temprano a explorar el terreno y a aclimatarse, pero también a acomodar las cosas para recibir al grueso del contingente. El resto empezó a llegar el jueves por la tarde-noche, y algunos en la mañana del viernes, directo a los links.

 

Como no podía ser de otra manera, se arrancó con un tremendo asado, y como siempre preparado por las increíbles manos del Picha y del Rojo. La cerveza y el fernet circulaban por el organismo de todos, así como otras sustancias. A todo esto, Segun ya whatsappeaba.

 

Ya los capitanes habían dispuesto las parejas y matches del día siguiente, por lo que empezaban las jodas e intentos de poner nerviosos a los rivales. También de hacerlos tomar e ingerir esas otras sustancias, en un intento desesperado por tomar alguna ventaja, es que había mucho nervio. A todo esto, Segun seguía whatsappeando.

 

Muy temprano en la noche hubo un Menor que cayó literalmente KO, era Santi “Show” Bargalló, quien no resistió tanta mezcla de cosas, y literalmente empezó a roncar a las 23.30 hs. El Beto ya tenía los ojos cruzados pero aguantaba como un campeón, y seguían las charlas y jodas, rememorando el año. Segun, infructuosamente intentaba entablar contacto por whatsapp.

 

No sería más de la 1 cuando se vió, lentamente y sin hacer mucho ruido, a varios Menores enfilar para los cuartos a dormir. Es cierto que al día siguiente se jugaban una parada muy difícil, porque una derrota los dejaba sin chances en el año, pero hasta Nano y Nacho seguían ahí, cuando históricamente privilegian el golf por sobre la noche y duermen temprano. Pero los tiempos cambian y ahora los Menores también eran señores responsables. No es cuestión de dar nombres, pero fue muy raro verlos a Mocho y Picha yendo temprano a la cama. Es cierto que Segun aún no lograba su cometido, pero hasta Juancito se sorprendió de que estos personajes se fueran tan temprano a dormir.

 

Pero hay que reconocer que había mucho nervio (salvo en los que se tomaron algún relajante), el resto estaba muy nervioso. Quien tenía nervios era Segun, pero no precisamente por el golf, sino porque finalmente a las 3.30 se rindió de jugar con el whatsapp y nos fuimos todos a dormir. Bah, dormir es una manera de decir, porque el coro de bellos durmientes impidió a muchos conciliar el sueño, menos no a ellos, por cierto. Parecía una competencia de ronquidos, en la que en un cabeza a cabeza Mocho y Kenneth se disputaban la punta.

 

Fue ese coro que logró que el viernes estuviéramos todos en pie antes de las 10 am, cuando el tee time de la primera línea era a las 13.30 en Acantilados. Fue una mañana dura, no solamente porque el sueño de todos (menos de los que se fueron a dormir temprano), sino también porque ahora sí los nervios calaban hondo. Los Menores directamente estaban contra las cuerdas, y los Mayores con cierta tranquilidad, pero sabiendo que una derrota podía envalentonar a los Menores y empujarlos a conseguir la hazaña.

 

Así las cosas se disponían los 5 matches de la siguiente manera:

 

En la primera, Peter Leonard y el Tucu Colombres por los Mayores, mientras que por los Menores lo hacían Gero Bollaert y Kenneth Biedma. Este cruce fue elegido por los Mayores, teniendo confianza en que Peter llevaría las riendas, acompañado por el Tucu, y creyendo que los Menores no la tendrían fácil, porque ambos podían equivocarse en los mismos hoyos. Pero a veces las cosas no salen como se planean, y los Menores, empujados por un gran día de Kenneth, más el aporte fundamental de Gero, lograron la victoria en el fourball y la victoria de Gero sobre el Tucu (quien traía un año complicado), para sellar el 4-1 parcial.

 

En la segunda iban por los Menores Agus Verde y el Rojo Quiroga, contra Segun Pizarro y Guga Mayer por los Mayores. Este cruce, elegido por los Menores, entiende este relator que se buscó ponerle una línea muy sólida pero con poco golpe, a una línea mayor en la que Segun iría parejo, pero necesitaría del aporte de golpes que Guga podía y debería darle. La cuestión es que nuevamente a veces lo planeado no es lo sale, y los Mayores combinaron un buen día de ambos jugadores (netos de 76 y 77), para llevarse los 5 puntos y dejar un global de 6-4. Es que Agus alternó buenas con (un poquito menos buenas para su nivel) y el Rojo contribuyó poco.

 

En la tercera iban Nico Whitney y Ale Castro por los Mayores, mientras que por los Menores lo hacían el Ferno Pizarro y Juancito Negri. Cruce elegido por los Mayores, confiando en el buen mecheo de sus hoyos, pero lo cierto es que parecía una moneda al aire. Eran dos líneas sumamente parejas en todo sentido y habría que ver que pasaría. Y ganó la regularidad, porque si bien Nico terminó con 74, poco pudo hacer contra el 73 de Ferno y el 79 de Juancito, que jugando mejor y mechando, lograron la victoria. El Pocho no estuvo fino y quizás su debut en gira le jugó alguna mala pasada. Lo cierto es que los Menores se llevaron los 5, poniendo a su equipo nuevamente arriba en el tanteador por 9-6.

 

Empezaban a agotarse los matches y quedaban solamente 10 puntos en juego.

 

Entonces en la cuarta iban por los Mayores el Beto Toribio y Nano Sicardi, mientras que por los Menores lo hacían Picha Pizarro y el Negro Verde. Tremendos matches, cambiantes y duros. Nano administraba todos sus golpes como un contador, mientras que el Beto andaba muy bien de tee a green, pero arriba del pastito más cortito se le nublaban los ojos. El Pichon y el Negro alternaban tremendos hoyos con algunos muy feos. La cosa es que poco a poco los Mayores fueron construyendo su victoria, mientras que el Pichon le ganaba al Beto y Nano el Negro. Fue 4-1 Mayores, para un global de 10-10.

 

Todo se definía en la última línea, conformada por Mocho Barilatti y Santi Bargalló por los Menores, mientras que por los Mayores lo hacían Reynaldo Barilatti y Nachito Turner. Una línea para alquilar balcones y seguirla hoyo a hoyo: La rivalidad entre los hermanos y la rivalidad de Mocho con Nachito, hacía de estos matches una lotería. Para empezar, la pareja de Menores se había ido a dormir pasaditas las 12 de la noche, los que los ponía desde el vamos en una posición de privilegio (posición que, vale la pena aclarar, desconocían porque nunca se acostaron en una gira antes de las 4 am), pero es que evidentemente la necesidad los puso contra las cuerdas y ambos fueron a dormir tempranito. Esta última línea podía definir el año, si los Mayores se llevan estos matches y cerraban todo pare evitar riesgos y nervios de seguir jugando por los porotos. Pero nadie la tendría fácil, Rey y Nachito son una pareja de temer, pero Mocho y Santi no se quedan atrás. Mocho ya había demostrado su nivel parejo a lo largo del año, y Santi, que si bien tuvo un año muy “noventoso”, sin duda está considerado entre los mejores del Tour. En los individuales iban Nacho contra Mocho y Rey vs. Santi. Los individuales fueron ganados por los Mayores con mediana tranquilidad (3 & 2), pero el Fourball estaba que ardía, los Menores fueron casi todo el match arriba, aunque por 1 nomás, y llegaron a ponerse 2 arriba y 6 a jugar. Pero entre el 13 y el 16, los Mayores, lograron empatarlo, llegando a un final apasionante, porque si ganaban o empataban el match, el año quedaba para los Mayores. Ahí fue los Menores sacaron todo lo que les quedaba. En el 17 Mocho aprovecha el golpe y gana con bogey, dejando a los Menores 1 arriba al tee del 18. Los Mayores tenían que ganar el hoyo para ganar el año. La cuestión es que con dos bombas Mocho y Nachito se dejan no más de 90 yardas a la bandera. Mocho tenía golpe y a esa altura era muchísimo. Tira el segundo al green y la deja al fondo con bandera larga. Estaba claramente en zona de 3 putts, porque además de mucha distancia, tenía una pendiente muy pronunciada. Entonces Nachito, que con su bomba se llevó el LD, tira una maravilla y la deja prácticamente dada para birdie. A Mocho entonces no le servían los 3 putts. Presión, mucha presión. Pero Mocho, uno que se agranda en las difíciles, tiró el putt más perfecto de la tarde (se quedó corto todo el día y justo en este, en el que el peligro era pasarse por la pendiente, “quedarse corto” le sirvió y la dejó dada para 4 que fue 3, llevarse el hoyo y con eso los Menores ganaron la fecha y se pusieron 1 punto abajo, dos fechas a jugar.

 

La noche del viernes, entonces, podría tener un efecto importante en el desarrollo de la fecha del sábado. Podrían los Menores volver a guardarse? La cosa es que se salió y se salió bien. Alguno que otro pudo haberse cuidado con la bebida, pero todos metimos una noche divertida, en un buen bolike, provistos de buen ferné y algunos volvieron con las primeras luces del día.

 

El sábado, entonces, se jugaba en Sierra de los Padres la anteúltima fecha. Los Menores seguían contra las cuerdas y según ha llegado a oídos de este relator, ofrecieron darse la mano sellando un empate de escritorio, dejando todo a la última fecha. Pero los Mayores querían evitar a toda costa tener que jugar por los porotos la última fecha en BA. Es que la presión hubiese sido insoportable.

 

Fua así que, con resaca y todo, no hubo acuerdo y las parejas de cada equipo debían disponerse a jugar sus partidos.

 

Ya en el tee del primer hoyo no se veía una cancha de golf. Se veía un tremendo bosque plagado de árboles y algunos pasillitos que hacían las veces de fairways.

 

En la primer línea iban Reynaldo Barilatti y el Beto Toribio por los Mayores, contra Agus Verde y Macho Barilatti por los Menores. En una extraña manera de armar los matches, el capitán menor le daba a elegir a sus jugadores contra quien jugar, y así fue que Agus eligió al Beto. Elección lógica si se quiere, porque el pobre de Agus da muchísimos golpes por partido, y buscó quizás un match que sea más parecido a mano a mano. La cosa es que el Beto, que había tenido un viernes muy feo arriba del green, tuvo un sábado de 6 birdies!! Parecía que de donde tirara iba a embocar, y eso -cuándo no- otro día parejito de Reynaldo, hizo que los Mayores no les dieras oportunidades a los Menores, y se llevaran los 5 puntos de esta línea.

 

En la segunda iban, por los Menores Santi Bargalló y el Rojo Quiroga, contra Segun Pizarro y Nano Sicardi por los Mayores. Eran 3 pegadores y uno que, con menos distancia y más golpes, venía desde hacía varias aportando buenos puntos para su equipo. El pobre Rojo anunció de movida que la noche le pesaba ya antes de arrancar y Santi, que había dormido bien la primera noche, pero salido la segunda, debía ponerse al hombro el equipo. Por el lado de los Mayores, Segun como siempre, chupa, duerme poco, y no se le nota, el tipo juega siempre igual, y Nano que -convengamos que no es que se mató cada noche, pero al menos salió y se divirtió, no como giras pasadas- estaba muy concentrado tratando de cerrar el año bien y sacarse una espina que ya dolía demasiado. Los 3 matches fueron medianamente parejos aunque siempre con los Mayores arriba, y se definieron en el green del 16 y 17. Fue 5 a 0 para Mayores y global de 10-0.

 

Nunca en la historia los Mayores habían estado tan cerca de la victoria, pero la presión también juega en este deporte y a los Mayores podría pesarle.

 

En la tercera línea iban Nachito Turner y Guga Mayer por los Mayores, mientras que por los Menores lo hacían el Negro Verde y Ferno Pizarro. Y hablando de presión, a Nachito le venía pesando eso de ser mirado como “el candidato al MVP”, y encima su quebradura de muñeca lo había complicado por más de un mes. Tuvo un día aciago y Guga hacía lo que podía con sus golpes, pero del otro lado se encontraron con que si mechan bien los hoyos son dificilísimos, y así fue. Paliza de los Menores por 5-0 para un global de 10-5 para los Mayores.

 

Quedaban 10 puntos en juego y los Menores necesitaban al menos 8. Difícil parada.

 

En la cuarta línea iban por los Menores el Kenneth Biedma y Juancito Negri, mientras que por los Mayores lo hacían Nico Whitney y el Tucu Colombres. Una línea apasionante, no porque les sobre golf, pero Kenneth puede hacer tantos pares como triples, Juancito levantó mucho durante el año, y el Tucu, que tuvo un año para el olvido, es sin dudas el optimista del grupo, y tendría su revancha. Nico, por su parte, sí tiene golf de sobra, aunque no había tenido un año de buenos partidos. La cosa es que los Mayores se llevaron los 2 individuales, y traían el match muy peleado (no sabían que había pasado adelante, y sabían que atrás la cosa venía difícil). La cosa es que llegaron al 18 empatados, con el Tucu en 2 arriba (corto y con bandera al fondo, en clara zona de 3 putts), Juancito y Nico pasados del green, debajo de una pendiente muy pronunciada y Kenneth -que había conocido todo el rough del hoyo y los árboles, había quedado por la izquierda del green. La cosa es que Nico la sube con el tercero, dejándose no menos de 2 putts. Juancito, por su parte, tira un flop de novela y se deja 2 metros, metiéndole mucha presión al Tucu porque tenía 2 putts para ganar el hoyo, pero si iba muy larga se le caía atrás del green, si iba muy corta no le subiría la loma, y en cualquiera de esos casos, ya ponían en juego el doble bogey, que le daría el partido a los Menores.  La cuestión es que tira el primero y se lo deja corto, muy corto. Si bien estaba en zona de 2 putts, si no la dejaba cerca con el segundo, se le iba a llenar el culo de preguntas. Pero este deporte es muy loco y Juancito erró su putt y el Tucu, que pobre penó durante el año sin encontrar su mejor golf (aunque dio buenos tips, debemos reconocerlo), tuvo su revancha, en el hoyo más importante del día y del año para los Mayores, y logró los más festejados 3 putts de la historia del golf, cerrando en empate el Fourball y cerrando el año con victoria para los Mayores.

 

Loa Mayores cortaban así una sequía tremenda, un desahogo que podrían disfrutar esa noche, ya que luego de muchos (muchísimos años), habían logrado vencer a los Menores y llevarse el COGT anotando el nombre de “MAYORES” en la Copa.

 

Quedaba solamente por disputarse el la última fecha, que servía para definir el MVP. Se jugaba post fiesta de despedida del Beto, por lo que iba a ponerse difícil.

 

Parecía que llovía, pero fue un amague nomás, y finalmente tuvimos un día hermoso.

 

No se jugaban matches oficiales por estar cerrado el año, y se concentraban las líneas en quienes tenían chances del MVP.

 

Matemáticamente todavía hasta Nano (sí, leyeron bien, no hay error de tipeo) que estaba en el quinto puesto podía campeonar. Debía ocurrir bastante milagros, pero teniendo en cuenta que había llegado a la última fecha en el quinto lugar, podía ocurrir un milagro más no? En el cuarto puesto estaba Agus, quien también necesitaba que se alineen los planetas, porque tiene golf para hacer un desastre, pero  necesitaba que los 3 de arriba se caigan como un piano.

 

Por su parte, empatados en el segundo lugar estaba los hermanos Barilatti. La tenían un poco más fácil, porque -si bien estaban a 14 puntos- solamente necesitaban romperla y que Nachito le vaya mal. Lo cierto es que jugar bien estaba en sus manos, y que Nachito juegue mal era una posibilidad, porque la presión podía afectarlo, porque no habían tenido una buena gira, porque hacía dos meses se había quebrado la muñeca.

 

La cosa es que Nano hizo un 71 (tercer 71 consecutivo por fechas oficiales), y al terminar sabía que no le alcanzaría.

 

En la última línea venían los 4 primeros. Agus tuvo un día muy bueno (haciendo par de cancha), pero recordemos que el pobre juega habitualmente sin golpes o con 1, como esta vez. Mocho por su parte, que recién en el hoyo 11 se dio cuenta que su reloj marcaba en metros (si, exacto lo que están pensando), tuvo un día para el olvido, y quizás explicado en que leía metros cuando debía leer yardas. Reynaldo también jugó bien, terminando con 73, pero Nachito, que ya tenía estampada una copa en su remera, iba a sacar a relucir su mejor repertorio y con 69 hermoso, quedaba segundo del día lograba su segundo MVP.

 

Un premio merecido a uno de los enfermitos que tiene este tour, que respira golf, y premio a lo regular que fue durante el año (con un par de altibajos, pero termina sacándole 20 puntos al segundo). Pero además, tuvo una de las bajas más significativas de hándicap del tour, y sin embargo pudo aguantar jugando con poco golpe.

 

En definitiva, se nos fue un año que será recordado como el primer año en que los Mayores se llevaron el COGT, pero además el año más parejo fecha a fecha, porque -salvo excepciones- las fechas se definían por muy pocos puntos. Tremendo año, gracias a todos!!!

 

También recordaremos que fue el año de despedida del Beto, un crack de exportación que se nos va a las ligas europeas. Gran de Betoli!!! Te vamos a extrañar!

 

Un gracias por todo este año a todos!!!! Sin duda a los que se ponen las pilas a organizar cada fecha y la gira, porque significa mucho laburo y le dedican tiempo a que todos tengamos todo bien organizado.

 

Pero de verdad gracias a todos por hacer de este Tour, el MEJOR TOUR DE GOLF DE BUENOS AIRES.

 

 

 

 

 

 

 

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